
Armando Zapien
México, tierra que ha pasado por muchas pruebas a lo largo de su historia, a lo largo de los años de existencia que ha tenido el México independiente, los ciudadanos que tuvimos la dicha de nacer en este hermoso país hemos deseado que México sea ese sueño de nación que siempre hemos deseado, tantos han sido nuestros anhelos de fundar ese México de nuestros sueños que no nos ha importado sacrificar nuestra propia vida y dejar nuestra sangre para poder forjar esos cimientos del México soñado, pero, al parecer, ese México soñado aun no se ha consumado.
El ciudadano mexicano ha sido el único que ha tenido el poder de cambiar a México desde el movimiento de independencia, hemos demostrado que una ciudadanía unida puede cambiar el rumbo de este país, país que en la actualidad necesita con urgencia un cambio de rumbo, un rumbo que sea benéfico para todos.
Hace 4 décadas, ese fervor de cambio que pedía incansablemente el ciudadano se ha ido desvaneciendo, o mas bien, el mismo imperialismo que nos consume todos los días nos ha ido alejando de ese camino, en la actualidad para el mexicano promedio es muy difícil poder concentrarse en temas políticos, ya que desafortunadamente las mismas carencias que deben de saciar no permiten que cumplan sus obligaciones como ciudadanos responsables.
En la actualidad, época en la cual la información la tenemos al alcance de un click, nos a ocasionado que no tengamos interés en participar en cuestiones políticas, hoy en día la participación política es casi nula, un ejemplo muy claro fue la pasada temporada de elecciones al poder judicial, en la cual el 90% de la población mexicana no participo en dicha elección, ¿Qué nos quiere decir esto? Que el mexicano no tiene interés en participar en temas políticos, sabemos (como se mencionó en párrafos anteriores) que el consumismo y las necesidades diarias hacen difícil que el mexicano accione participativamente en la política mexicana, pero, es necesario que lo haga, hoy en día toda decisión que tomen nuestros representantes políticos repercute en nuestras vida cotidiana, repercute en nuestro bienestar personal, familiar y social, por esa razón yo invito a todo aquel que lea estas líneas, que participe activamente en toda decisión que se tome en el circulo político, alce la voz, hoy en dia parece que los representantes políticos están luchando contra el pueblo en lugar de luchar de su lado, y eso no va a cambiar hasta que mostremos el poder que nos fue concebido cuando se estableció la democracia mexicana, por eso, es necesario que actuemos, sino, será demasiado tarde, y los que mayormente pagaran los platos rotos por nuestra apatía serán nuestros hijos y los hijos de sus hijos.
